Cómo ser un buen orador

 -ORATORIA-

La oratoria no es únicamente un talento innato, sino una destreza que se puede desarrollar con práctica y método. Se entiende como el arte de hablar en público de forma clara, persuasiva o emotiva, con objetivos que pueden ir desde informar hasta convencer o inspirar. Más allá de la voz y las palabras, implica proyectar confianza, comprender al público y adaptar el mensaje al contexto.

Sus raíces se remontan a la Antigua Grecia, donde filósofos y políticos la consideraban una herramienta esencial para la vida pública. En la actualidad, se reconocen diversas modalidades: social, académica, forense, política, artística y empresarial.


-TIPOS-

Se identifican seis tipos principales:

  • Social: en ceremonias o actos comunes.
  • Pedagógica / Académica: para transmitir conocimientos.
  • Forense: en contextos judiciales.
  • Política: enfocada en debate e influencia pública.
  • Artística: usada por performers.
  • Empresarial: orientada a ventas o negociaciones.



-COMPONENTES-

Para que un mensaje oral sea claro y convincente, debe dominar tres áreas principales:

  • La voz y el tono: Incluye la intensidad, entonación, ritmo y pausas. Una voz bien modulada capta la atención y transmite seguridad.
  • El contenido hablado: Debe estar organizado con lógica, ser coherente y adaptarse al nivel de comprensión del público.
  • El lenguaje corporal: Gestos, postura, mirada y expresiones faciales refuerzan lo que se comunica con palabras y ayudan a transmitir credibilidad.


-ESTRUCTURA-

Todo mensaje oral efectivo cuenta con una introducción que atrae la atención, un desarrollo donde se presentan los argumentos principales y un cierre que deja huella en la audiencia. Prepararse implica conocer a quién se dirige el mensaje, adaptar el lenguaje, prever el tiempo disponible y utilizar recursos de apoyo como presentaciones o ejemplos. También se aconseja elaborar un guion, usar frases sencillas, recurrir a ejemplos ilustrativos y cerrar con una idea memorable.

Un mensaje bien planteado incluye:

  • Inicio atractivo: Algo que capte la atención y presente el tema de forma clara.
  • Desarrollo coherente: Ideas ordenadas de forma lógica, con ejemplos y evidencias que las respalden.
  • Cierre memorable: Una frase o idea que deje una impresión duradera y sintetice el mensaje principal.

Además, es fundamental adaptarse al tipo de audiencia y usar recursos visuales o analogías que faciliten la comprensión.



-RECOMENDACIONES-

  • Miedo escénico:
Hablar frente a un público provoca nervios en gran parte de las personas. Para reducir esa tensión, se recomiendan estrategias como practicar técnicas de respiración, visualizar un resultado positivo, ensayar varias veces y pensar en la audiencia como un grupo receptivo. El objetivo es transformar la energía de los nervios en motivación y entusiasmo. Es común sentir nervios o inseguridad al expresarse frente a un grupo. Para manejar esta ansiedad, se aconseja visualizar una presentación exitosa, ensayar, controlar la respiración y pensar en el público como receptivo y dispuesto a escuchar.


  • Conexión con la audiencia:
La eficacia de un discurso aumenta cuando el orador comprende las necesidades e intereses del público. Mantener el contacto visual, interactuar con preguntas y mostrar una actitud cercana son claves para lograr atención y empatía. Conectar verdaderamente con el público implica conocer sus expectativas, intereses y nivel previo sobre el tema. Una comunicación interactiva, por ejemplo, usando preguntas, contacto visual y lenguaje corporal abierto, fomenta interés y participación.


-CONCLUSIÓN-

Esta información destaca que las habilidades de comunicación oral no son un talento innato, sino competencias que se pueden desarrollar mediante práctica, reflexión y adaptación consciente. En la oratoria, sea en contextos formales como la formación sindical o profesionales como el entorno empresarial, lo central es comprender que hablar bien implica conectar genuinamente con el público. Nunca se trata solo de hablar; es transmitir ideas con claridad y seguridad, moviendo y conectando con quienes nos escuchan. La verdadera fuerza de la comunicación está en la congruencia entre lo que se dice, cómo se dice y cómo se muestra, siempre desde una confianza construida y reforzada a través del dominio consciente de los recursos expresivos.


-AUDIO-




-REFERENCIAS-

(S/f-a). Gob.ar. Recuperado el 17 de agosto de 2025, de https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/oratoria.pdf

(S/f-b). Macmillaneducation.es. Recuperado el 17 de agosto de 2025, de https://www.macmillaneducation.es/wp-content/uploads/2021/02/CAC21CAST_03.pdf

(S/f-c). Unam.mx. Recuperado el 17 de agosto de 2025, de https://liec.dgb.unam.mx/index.php/comunica/comunicacion-oral/los-generos-discursivos-orales/los-discursos-orales-personales

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